El pasado domingo, 24 de agosto, la Organización Mundial de la Salud emitió una nota informativa acerca del Ébolay la seguridad alimentaria.

El brote del virus Ébola ha matado a más de 1.400 personas en África (Liberia, Sierra Leona, Guinea y Nigeria). Además, otro brote está emergiendo en África Central.

Ciertos animales silvestres como monos, antílopes, murciélagos y pequeños roedores son potenciales portadores del virus. El origen de los brotes en el pasado fue, probablemente, el contacto humano con estos animales infectados en cacerías, despiece y preparación, con la consiguiente transmisión entre personas. Pero en el actual brote, la mayoría de los casos son consecuencia de transmisión humano-humano.

La infección se transmite por contacto directo con la sangre, fluidos corporales y tejidos de animales o personas infectadas. Durante un brote, los que están en mayor riesgo de infección son los trabajadores de la salud, familiares y otras personas en contacto con enfermos o pacientes fallecidos.

La propagación de la infección puede ser controlada aplicando las medidas de protección recomendadas por las autoridades sanitarias. Precauciones básicas de higiene son lavarse las manos, cambiarse de ropa y calzado antes y después de tocar animales, carne cruda o subproductos que se sospeche infectados.

La OMS advierte que si los alimentos se preparan y se cocinan adecuadamente, los seres humanos no pueden ser infectados por el consumo de estos alimentos, porque el virus Ébola se inactiva mediante la cocción. No obstante, la OMS aclara que los animales portadores de este virus no deben ser consumidos.