La importancia que está cobrando las exportaciones de origen animal para las empresas alimentarias españolas, bien merece desde este breve espacio un par de pinceladas sobre los requisitos oficiales que atañen a los exportadores.

Si está pensando en la exportación de animales vivos, productos alimenticios de origen animal, productos para alimentación animal o productos zoosanitarios, y se pregunta cómo hacerlo, qué normativa debe cumplir y cómo demostrar la calidad de sus productos y procesos, la respuesta es la Certificación Veterinaria Oficial para las exportaciones, según el Real Decreto 993/2014.

Se establecen dos tipos de certificados

  • Genéricos: cuando la acreditación se limita al cumplimiento de la normativa de la Unión Europea.
  • Específicos: cuando se incluyen requisitos adicionales exigidos por el país importador.

La certificación requiere, como es habitual, los trámites de solicitud, acreditación e inspección. En particular, la acreditación se realiza mediante un sistema auditado de autocontroles que se basa en los siguientes elementos:

  1. Sistema de comprobación del cumplimiento de los requisitos específicos del país importador, con registros y evidencias comprobables.
  2. Procedimiento de formación de las partidas de exportación.
  3. Sistema de trazabilidad de la exportación, que debe garantizar para cada partida: /span>

    • Se puede identificar con el grado de detalle exigido por cada país importador del origen de la mercancía o materias primas utilizadas.
    • Los productos cumplen rigurosamente los requisitos exigidos por el país importador y los contemplados en el certificado.
    • Los productos y materias primas que cumplen dichos requisitos, se han mantenido separados de los que no los cumplen en todas las fases de la producción.