Producir envases plásticos para alimentos con todas las garantías de calidad y seguridad a partir de, entre otras materias primas, maíz, es el futuro inmediato. No tardaremos en ver en el mercado los resultados de las investigaciones en este sentido (Succipack). Plásticos renovables y biodegradables que contribuyen a la estabilidad microbiológica de los alimentos, manteniendo sus cualidades organolépticas y nutricionales.

El macroproyecto europeo Succipack participado por socios de 6 países, entre ellos España, ha conseguido obtener por primera vez un bioplástico (PBS) de fuentes 100% renovables. Con este material se han elaborado los primeros prototipos de envases inteligentes, biodegradables y compostables.

La investigación busca garantizar la seguridad y calidad del alimento; así como contribuir a la estabilidad microbiológica del mismo, evitando la migración del material del envase al alimento.

Por otra parte, como decía esta misma semana D. Fernando Burgaz, Director General de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura: “Las últimas tendencias en envases y procesado de alimentos perecederos cumplen una función clave para reducir el desperdicio de alimentos”. Todo ello en línea con la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio” lanzada por el Ministerio en abril de 2013 y la declaración europea “Every Crumb Counts“ (“Cada miga Cuenta”).