Los microorganismos que causan la peste, el ébola o la viruela pueden ser empleados como armas en el interior de los alimentos. Ante esta amenaza y, especialmente, a partir de los atentados terroristas de 2001 en EE.UU, aparece el término de defensa alimentaria o food defense. Asociado al cual, se desarrollan los sistemas TACCP, Threat Assessment Critical Control Point o Análisis de Amenazas y Puntos de Control Crítico (normas BRI).

Cualquier empresa de producción de alimentos, grande o pequeña, exportadora o dedicada al mercado local, se encontrará con la necesidad, como mínimo, de conocer qué son los sistemas de defensa alimentaria.

La defensa alimentaria consiste en establecer medidas para reducir la posibilidad de que el suministro de alimentos sea contaminado mediante sustancias químicas, agentes biológicos u otras sustancias nocivas, por la acción de personas con intención de provocar daño.

En esta línea, más recientemente, se ha introducido el concepto VACCP, Food Fraud Vulnerability Assessment o Análisis de la Vulnerabilidad al Fraude, para evaluar y controlar las alteraciones premeditadas de los alimentos con fines económicos.

Todo ello se coloca bajo el paraguas del Sistema de Seguridad Alimentaria como, con fortuna, ha explicado el organismo internacional GFSI.

Saber más:

http://foodfraud.msu.edu/2014/05/08/gfsi-direction-on-food-fraud-and-vulnerability-assessment-vaccp/