El agua filtrada para consumo humano es cada vez más habitual. Empezó empleándose a nivel doméstico, luego en establecimientos colectivos y, desde hace unos años, con especial fuerza en el canal HORECA (hoteles, restaurantes y catering).

El agua filtrada es la que, procedente de la red pública o recursos propios, pero, en todo caso, perfectamente potable, se le hace pasar por unos filtros para mejorar sus cualidades organolépticas: retiene sabor, olor, impurezas, sales, … El ahorro que supone el agua filtrada frente al agua envasada (transporte, envases, gestión de residuos) y las consideraciones ambientales asociadas, están contribuyendo a su expansión.

Recientemente, Aqua España, la Asociación Española de Empresas de Tratamiento y Control de Aguas, ha publicado un documento donde detalla las principales cuestiones que deben considerar las empresas del canal HORECA para ofrecer al consumidor agua filtrada con las debidas garantías higiénicas.

  • El agua filtrada en el establecimiento HORECA está destinada a ser consumida dentro del establecimiento y en un plazo máximo de 48 horas.
  • El recipiente no debe estar precintado.
  • El recipiente en que se sirve el agua filtrada debe indicar que es agua filtrada para consumo humano.
  • El establecimiento HORECA no tiene obligación de analizar el agua diariamente, ni automatizar el proceso de envasado, ni envasar en zonas aisladas, ni realizar cierre hermético del envase.
  • Los equipos de filtración deben cumplir determinadas normas y seguir un calendario de revisiones que garanticen la protección de la salud de los consumidores.

Más información: http://www.aquaespana.org/repositori/documents/actualitat/es/agua.filtrada.HORECA_2016.06.01.pdf