Investigadores de las universidades estatales de Kansas y Tennessee (EE.UU.) han comprobado que la mayoría de los programas de cocina de televisión en América y Europa, dirigidos por famosos chefs, muestran prácticas de manipulación de los alimentos inseguras. Los programas de cocina en televisión son seguidos por una gran audiencia como mero entretenimiento, pero podrían ser empleados como una potente herramienta para divulgar la seguridad alimentaria en el hogar.

La higiene de las manos es uno de los principios de la seguridad alimentaria, pero ninguno de los cocineros incluido en el estudio (300 programas) se muestra lavándose las manos antes de cocinar. Solo un chef menciona la necesidad de lavarse las manos antes de preparar alimentos, y la mitad de los cocineros comenta el lavado de manos después de manipular carne. Otro de los errores es añadir ingredientes crudos a las comidas en la fase final de su elaboración o manipularlas sin las debidas medidas de higiene, una vez cocinadas. Así como preparar varias comidas a la vez, con riesgo de contaminación cruzada. Solo la tercera parte usaba tablas de cortar seguras, en la misma proporción no lavaban las tablas de corte después tratar carne cruda, y usaban las mismas tablas para cortar alimentos crudos y listos para consumo.

Estos comportamientos pueden provocar contaminaciones e intoxicaciones alimentarias. No solo en establecimientos a gran escala, sino también en el hogar, donde la manipulación inadecuada de los alimentos es causa común de enfermedades. Prueba de ello, son los índices de brotes epidemiológicos que publican las distintas autoridades sanitarias españolas. De media, el 40% de los brotes epidemiológicos son de origen alimentario y, entre estos, la mitad, aproximadamente, proceden de domicilios particulares.

El estudio acaba recomendando que los programas de cocina de televisión se adhieran a los estándares reconocidos de seguridad alimentaria, como son las 5 Claves de la Organización Mundial de la Salud para la inocuidad de los alimentos: 1) Mantener la limpieza, 2) Separar alimentos crudos y cocinados, 3) Cocinar completamente, 4) Conservar los alimentos a temperaturas seguras y 5) Usar agua y materias primas seguras.